Los riesgos de la motivación

Los riesgos de la motivaciónExisten personas, que aun sin conocerlas, se denota su optimismo y siempre que sean genuinas e incluso si te llegases a encontrar en un estado de ánimo neutral te lo pueden contagiar, con lo que seguramente cambiará tu día.

Sin embargo hablemos de una motivación no como un estado de animo pasajero sino de una motivación como motor que te impulsa, porque disfrutas lo que haces o porque en tu mente sabes que cada día te acercas un paso más a algo que deseas alcanzar. Suena muy apetecible ¿cierto? Bien pero

¿Qué pasaría si estas sin saberlo en el riesgo de la motivación?

Imagina por un momento que eres un estudiante de licenciatura a punto de concluir con el último año de la carrera y ves publicada una oferta de trabajo en una de las organizaciones más exitosas en el campo de tu futura profesión; por supuesto te propones conseguir ese trabajo pese a la gran competencia que te espera. Te las arreglas para asistir a una entrevista haciendo gala de la ropa formal que crees te sienta mejor, con la mejor sonrisa y todas tus esperanzas sobre tus hombros. Al ver las instalaciones te deslumbras e ignoras la cantidad de personas que al igual que tu esta haciendo antesala, para cuando al fin te atienden la emoción del momento te inunda pero procuras confianza y te aferras a la idea de convencer al entrevistador de que eres la persona ideal para la vacante. Al concluir te dicen que te contactarán y a partir de ese momento estas con el deseo apremiante de tener noticias, por fin te citan y te comunican que eres el seleccionado y tu no sabes si darle un beso al portador de tan gratificante noticia o saltar de gusto; pero en su lugar respiras profundo y muy dispuesto para la encomienda solo atinas preguntar

¿Cuándo empiezo?

Estás que no te crees lo que te ha pasado y te sientes el ser más afortunado del mundo y te preparas para tu primer día de trabajo. Así va transcurriendo el tiempo y sientes que eres especial pues a ti te seleccionaron pese a la competencia.

Cuando al fin te acostumbras poco a poco al ritmo diario y tu cuerpo va resintiendo las tareas que cada vez crecen y tu sigues motivado e incluso te comprometes a nuevas tareas que tu mismo propones con tal de que todos vean el maravilloso elemento que eres y vas descubriendo que tu cuerpo te reclama al igual que tu familia y amigos pero además sacrificas tiempo de estudio de tus últimas materias en el colegio, tu te argumentas que esto es tan solo por un tiempo y que compensarás a todos y a todo. Y ese tiempo se convierte en años y para cuando descubres que llegan las promociones y los reconocimiento pero que no has sido seleccionado; al principio piensas que eres de los más jóvenes en la institución que de seguro los demás llevan allí más tiempo que tu y esa es la razón. Te auto motivas de nuevo y allí vas debatiéndote entre la adicción al trabajo y el deseo de reconocimiento, pero insistes que es esa la organización en la que debes estar por que tiene todo el prestigio del mundo pero no te das cuenta que eres una

línea del tigre y no la cabeza de gato”

Así es, no es la falta de motivación lo que debe prevalecer cuando ingresas a trabajar por primera vez; sin embargo si es necesario alinear todos los elementos que te han conducido por el camino en el que vas, esto es

no descuidar lo importante por lo urgente

Es decir si sabes que debes privarte de la compañía de tus seres queridos para estudiar al preparar un examen o salir más tarde del trabajo el día que así se requiere, es necesario pero si eso se prolonga por meses o años, tarde o temprano se pierde el equilibrio.

Recuerda que generalmente las personas que se sobre exigen tienen un trabajo poco remunerado pero intenso, lo que constantemente los tiene al borde de sus energías y por tanto son ineficientes para esa labor, ya que aún y cuando se encuentren fuertemente motivados y comprometidos ello no tiene un efecto proporcional a sus resultados; por lo tanto afecta en gran medida su autoestima. Esto en el largo plazo se puede traducir en frustración y en resentimiento, el cual transciende en todas las áreas de su vida.

Recuerdo a un jefe que tuve hace algún tiempo, quien era, desde mi punto de vista un elemento valioso para la institución, pues siempre proponía mejoras que terminaban encomendándoselas a él por lo que siempre tenía trabajo extra que hacer y sus jornadas de trabajo eran las que más se prolongaban, pero cuando le sugeríamos que podríamos apoyarlo en alguna tarea él siempre se negaba. Hubo una ocasión en la que permaneció trabajando toda la noche para preparar una propuesta que mejoraba un proceso de principio a fin; para cuando tenía que presentarlo era notorio su cansancio y finalmente para su beneplácito se aprobó y su misión fue la de liderarlo, todo estaba muy bien pero su energía se fue mermando con el paso de los meses y a nadie de sus colaboradores nos involucró en la tarea, era verdaderamente titánico su esfuerzo, con el consecuente descuido de su familia y amigos. No se percató que para la fecha en que debía mostrar el primer avance, paralelamente  en el área de informática ya estaba muy avanzado el proyecto de automatización de tareas por lo que su propuesta fue obsoleta incluso antes de concluirla. El día que su jefe se lo comunicó estaba más que molesto culpó a todo y a todos, pero como deseaba contar con todas las estrellas para lograr así el reconocimiento y una promoción que mejorara  su actual nivel olvidó un elemento muy importante, este es el de la comunicación con su equipo de trabajo que conocía parte de los avances de la automatización y subestimó a su equipo ya que tampoco delegó ninguna responsabilidad porque no creyó en nuestras capacidades para poder apoyarlo.

Entonces no solo la motivación y el esfuerzo son la formula única para llegar a la meta, existen otras variables como la comunicación, el delegar funciones, la planeación, el control, el seguimiento, etc. que combinadas pueden llevarte a buen puerto.

Si te encuentras con que, la organización en la que laboras o la empresa que montaste o la tarea que te has comprometido, exige de ti un desequilibrio permanente, tal vez eres solo una línea que apenas figura en el tigre y en ese caso vale la pena preguntarse si es preferible una tarea menos ambiciosa o una organización menos prestigiada pero que tu labor se note realmente y puedas ser la cabeza del gato, o que en otra encomienda puedas dirigir o plantear estrategias o liderear algún proyecto, etc.

Date la oportunidad de ser.

No será fácil y más cuando no estas preparado, por ello te exhorto a que primero te visualices en un cambio, luego intentar no comprometer tu tiempo libre y en su lugar agudiza tus sentidos para ver y escuchar sobre nuevas oportunidades en el ámbito laboral para que midas tus competencias actuales y descubras si tienen cabida en el mercado y si estas desactualizado entonces prepárate para que cuando llegue la marea de una oportunidad no la dejes escapar!!! Animo esto es paso a paso.

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